Si piensan en alguna de las más emblemáticas esculturas públicas de Salamanca, y aunque hay otros autores, seguramente acaben por visualizar una obra de Venancio Blanco, Agustín Casillas o Fernando Mayoral. Tres escultores casi de la misma generación que comparten una larguísima trayectoria dedicada a la creación. Ahora, además, van a compartir un momento único, la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad. Este reportaje de Informe Salamanca muestra sus reflexiones y recuerdos.
SECUENCIAS DE EL LIBRO DE EL LAZARILLO DE TORMES
-Lázaro, engañado me has. Juraré yo a Dios que has tú comido las uvas tres a tres. -No comí -dije yo-; mas ¿por qué sospecháis eso? Y con esto y con el gran miedo que tenía y como la negra longaniza aún no había hecho asiento en el estomago y lo más principal, con la...



